Los Milagros existen? Judgad vosotros mismos

 teresa

 

EL “MILAGRO” DEL SERRÍN

 Mas allá de imprecisiones, por no haber sido testigo, sino sólo partícipe del relato del suceso, compartiré con vosotros que en Nazaret se han vivido momentos dignos de enmarcarse en el grupo de los milagros y éste es uno, que fue impresionante.

Una de los aspectos diferentes que tienen las Colonias de Nazaret, es que acuden niños bastante difíciles, por pertenecer a familias desestructuradas o con carencias de algún tipo, lo que hace que el lugar donde se hacen, ha de ser cuidado por “los mayores”, para que no nos “castiguen” y no podamos volver; la estrategia es dejarlo mejor que te lo entregan, así de claro.

Aquél año, 1995, hacíamos la Colonia en El Saler (Valencia) y un día antes de regresar, sábado, un niño dio una patada a una puerta e hizo un agujero importante. Afortunadamente, teníamos un carpintero entre el personal de mantenimiento, por lo que sólo necesitaba serrín, para hacer una pasta de madera, reparar el agujero y luego pintar la puerta.

Mi madre, mi padre y un voluntario de la Asociación, llamado Lorenzo, se fueron a Valencia a buscar serrín, cosa harto complicada, pues eran ya las 14:30 y estaba absolutamente todo cerrado. Tras recorrer Valencia, buscando de forma inútil un sitio donde encontrar serrín, regresaron a El Saler…por la carretera, vieron un camino de tierra y mi madre le dijo a mi padre que se metiera por allí, porque era posible encontrar serrín. Obviamente, tanto Lorenzo como mi padre, se reían de la posibilidad tan absurda…llegaron al final de aquél camino de tierra y no había nada, salvo la puerta de una finca que estaba cerrada; no quedaba otra que volver de regreso a la carretera.

Emprendieron el regreso y, a unos cien metros de allí, en la cuneta de aquél camino, encontraron una montaña de serrín de unos 70 cmts de alta, que, por supuesto, no habían visto al subir por el mismo camino. Lorenzo se bajó de la furgoneta, dando gracias a Dios, conmovido por lo que había sucedido.

Sin duda alguna, Dios estaba allí; la confianza ciega de mi madre, el fin al que estaba destinado ese serrín, era tan noble, tan necesario, que Él intervino. Mi madre tenía presente a Dios en el necesitado y tenía la facilidad para llegar al alma de las personas, por eso Nazaret es obra de Dios.

La labor de Nazaret no sólo es hacer llegar un donativo, en forma de las actividades, entrega de alimentos, etc, sino dar apoyo moral a los que sufren, con la oración, con la reflexión sobre el papel de cada uno…es suficiente con poder conmover y conseguir hacer pensar en el prójimo; eso es suficiente porque el resto llegará, si Dios quiere.

Un grandísimo abrazo a todos; gracias por ser nuestros amigos.

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